Guillermo Zapata se
sentará en el banquillo por un presunto delito de humillación a las
víctimas del terrorismo cometido al escribir en 2011 en Twitter, años antes de
que entrara en política, el siguiente comentario entrecomillado: “Han tenido
que cerrar el cementerio de las niñas de Alcáser para que las niñas no vayan
por repuestos”. Zapata ha explicado que se limitó a trasladar un chiste durante
un debate abierto sobre los límites del humor negro, a raíz del despido de El País del
cineasta Nacho Vigalondo por otro chiste, en ese caso sobre el holocausto.
Un tuit cuatro años "desapercibido"
En el escrito de
defensa de Zapata, su abogado esgrime: “El mensaje publicado por el señor
Zapata (así como cientos de otros que también giraban en torno a la temática
del humor negro) pasó
desapercibido en redes sociales durante cuatro años, hasta que tras una labor
de prospección por parte de algunos medios de comunicación, como consecuencia
del nombramiento del señor Zapata Romero como concejal del Ayuntamiento de
Madrid, se trajo a colación dicho mensaje”.
Zapata se disculpó en
público y en privado con las víctimas del terrorismo. La víctima de ETA
objeto del chiste, Irene Villa, escribió a la Audiencia Nacional para explicar
al juez del caso que no se sentía humillada por el chiste. La Fiscalía del
tribunal especial no acusa porque no aprecia delito, pero Zapata se sentará en
el banquillo por la determinación de Manos Limpias, cuyo líder está en prisión
acusado de liderar una organización criminal, y de Dignidad y Justicia, una
asociación presidida por Daniel Portero, que ya intentó que se abriera un
proceso penal contra el humorista
Facu Díaz, sin éxito, y que ahora pide 20 meses de cárcel para el concejal de
Ahora Madrid.
Las
acusaciones chocaron con el criterio del juez instructor, Santiago Pedraz,
que archivó en tres ocasiones la causa. Sin embargo, los recursos de Manos
Limpias y Dignidad y Justicia fueron atendidos por dos jueces de la Sala de lo Penal apartados de los juicios
de Gürtel por su proximidad al PP, Concepción Espejel y Enrique López.
“El objetivo del señor
Zapata no era otro que el de participar en un debate sobre el humor negro y sus
límites. Jamás tuvo la intención de ofender o humillar a las víctimas del
terrorismo”, escribe ahora su defensa. Y añade: “Guillermo Zapata siempre ha
sido firme y tajante en su condena del terrorismo y de cualquier forma de
violencia y mantiene relaciones cordiales con algunas de ellas”
Entre la documental
que solicita la defensa de Zapata también se encuentra el audio del pleno en el
que se decidió el homenaje a los TEDAX, el texto que escribió para la ocasión y
capturas de pantalla de distintos tuits pertenecientes al debate referido sobre
el humor negro. El propio Vigalondo es requerido para declarar en el juicio por
la defensa del concejal.
Con los argumentos del
juez De Prada
La defensa de Zapata
plantea en su escrito la falta de competencia de la Audiencia Nacional para
juzgar el delito que se atribuye al concejal. Para ello cita el voto particular
del magistrado José Ricardo de Prada en contra de la decisión de la Sección Segunda
de la Sala de lo Penal de enviar a juicio al acusado.
De Prada recordaba que
se atribuyó a la Audiencia Nacional las competencias en materia de terrorismo
mediante una disposición transitoria a la Ley de Enjuiciamiento Criminal de 1988.
De esta manera quedaba patente la "clara vocación de excepcionalidad y
transitoriedad", con una "duración limitada" que en aquel
entonces se justificaba por la "gravedad" de la acción
terrorista.
El magistrado también
incidía en que la ley habla de delitos "cometidos por personas
integradas en bandas armadas o relacionadas con elementos terroristas o
rebeldes (...) y por quienes de cualquier modo cooperen o colaboren con la
actuación de aquellos grupos o individuos". En los casos del líder de Def con Dos, absuelto
recientemente, o de Guillermo Zapata no hay ningún vínculo de ambos a
organización terrorista alguna.
Frente a la especial
peligrosidad que algunos de sus compañeros confieren a los delitos de
enaltecimiento del terrorismo -argumento utilizado para implicar a la Audiencia
Nacional- De Prada insistía en que son delitos relacionados con la opinión y la
libertad de expresión y que, como tales, deben entender de ellos los tribunales
ordinarios.
Fuente: ElDiario.es

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